¿Qué tan rentable y robusto podría llegar a ser el mercado petrolero mexicano?

Resumen del análisis de la industria energética en México

Por José Pablo Rinkenbach

De 986 compañías proveedoras de actividades sustantivas en exploración y producción, 370 están dedicadas al mercado de construcción de pozos

Al promulgar las Leyes Secundarias, el Gobierno Federal anunció 10 medidas de corto plazo para poner en acción la Reforma Energética, entre las cuales se contempló el anuncio de la Ronda Cero y Uno para exploración y producción de hidrocarburos. Lo anterior pone fin a la etapa de diseño de la Reforma y abre el período para la implementación de la misma. Ante esta perspectiva, muchos en la comunidad empresarial ya se están preguntando qué tan rentable y robusto podrá llegar a ser el mercado petrolero en México.

Hoy más que nunca, los inversionistas nacionales e internacionales están ávidos por entender el verdadero potencial de inversión y rentabilidad de los yacimientos del país, así como la capacidad de respuesta del parque nacional de proveedores de servicios petroleros. Los potenciales inversionistas, así como de investigadores, académicos y reguladores, entre otros, manifiestan la necesidad de contar con más y mejor información que les permita tomar mejores decisiones de inversión al momento de evaluar la estructura y potencial del sector petrolero nacional.

Durante décadas hemos escuchado historias acerca de como México, y en especial, el sector petrolero nacional son el “cuerno de la abundancia”. Estas historias, más que ayudarnos, han generado falsas expectativas y, en algunos casos, incluso malentendidos acerca del verdadero potencial y robustez del mercado petrolero nacional, mismo que ha sido bastante desconocido en términos de datos duros. La existencia de tantos proyectos de inversión en petróleo en tantos y tan diversos yacimientos a nivel internacional obliga que como país seamos capaces de mostrar y promocionar con cifras concretas el potencial y solidez real de nuestra industria petrolera para atraer las inversiones que en la actualidad se canalizan a otras geografías.

En este sentido es crítico responder a algunos cuestionamientos críticos básicos como los siguientes:

  1. Proveeduría de servicios
  • ¿Cuántas empresas de proveeduría de servicios petroleros existen en México y cuántas de éstas están calificadas para prestar servicios de alta calidad/especificaciones?
  • ¿Dónde se ubican y qué capacidad instalada tienen? ¿Cuál es su nivel de integración, es decir, qué tan amplio o reducido es su portafolio de servicios y productos?
  1. Yacimientos/proyectos
  • ¿Qué nivel de rentabilidad, valor presente neto y/o tasa interno de retorno (TIR) se puede esperar de los yacimientos mexicanos y cómo comparan estas variables contra yacimientos similares en otras partes del mundo? ¿Cuál es el monto promedio de inversión requerido y el tiempo de recuperación de la inversión? ¿Qué tan competitivos son?
  • ¿Qué tanto difiere la expectativa promedio de inversión y rentabilidad por geografía (i.e., terrestre vs. costa afuera), por tipo de yacimiento (i.e., convencional vs. no convencional) o por ciclo de madurez del yacimiento (exploración,desarrollo, plateau o campos maduros)?
  • ¿Cómo factorizar dentro de la evaluaciones económicas de los proyectos diversos riesgos como de geología, de nivel de productividad, de instalaciones existentes, comercial, tiempo y costo de desarrollo, sociales, arqueológicos, acceso a proveedores calificados, entre otros?
  • ¿Cuál será el impacto en las economías de los proyectos de diversos esquemas fiscales petroleros? ¿Qué tan competitivo es el marco fiscal? ¿Cómo se adecuará a los distintos tipos de proyectos?

El desarrollo de los proveedores nacionales de exploración y producción ha dependido históricamente del desarrollo de Pemex, el cual hasta fechas recientes inició la publicación de un estimado muy agregado de sus niveles de requerimientos futuros. Con la apertura de la industria al capital privado y las cláusulas de contenido nacional, el desarrollo del sector dependerá de que los proyectos de explotación cuenten con una base robusta, amplia y competitiva de proveedores de servicios, en especial, de servicios a pozos que involucran el 60% de las inversiones totales en E&P. Si no realizamos lo anterior, corremos el riesgo de generar cuellos de botella a nivel de los proveedores que en la práctica limiten el desarrollo de la industria, tal y como ha sucedido en Brasil.

Recientemente, en la búsqueda de respuestas a estas interrogantes, se desarrolló un análisis único en México para identificar el universo de proveedores de servicios a pozos con operaciones en el país.(1) Los hallazgos de dicho estudio, además de inéditos, son muy relevantes. Lo anterior toma mayor importancia para la fijación de políticas públicas y de estrategia competitiva de las empresas en el sector ante el hecho de los porcentajes mínimos de contenido nacional exigidos como parte de la Reforma Energética. A partir de 2015 se tendrá que cumplir con un porcentaje mínimo de contenido nacional del 25% y para 2025 del 35%. Algunos de los hallazgos más relevantes de dicho estudio son:

  • En México existen 986 compañías proveedoras de actividades sustantivas en la industria de E&P de hidrocarburos.
  • De estás 986 compañías, sólo 370 están dedicadas al mercado de construcción de pozos.
  • Lo anterior significa que del total de empresas en E&P el 37% se enfoca al sector donde se erogan el 60% de las inversiones en E&P.
  • De estas 370 empresas de servicios a pozos, 196 tienen operaciones terrestres, 100 en áreas marinas y 74 tanto en ambas áreas.
  • A agosto de 2014, Pemex tiene contratados 44 mil millones de dólares en materia de servicios a pozos, de los cuáles 20 mil millones son para operaciones terrestres.
  • Si bien en las mejores prácticas internacionales es común la oferta de servicios integrales de perforación, en México esta oferta es limitada y provista abrumadoramente por empresas transnacionales. Mientras que en áreas terrestres apenas el 25% de las empresas son trasnacionales, éstas llegan a representar el 50% del monto contratado.

En las mejores prácticas la estrategia de procura de equipos, materiales y servicio a pozos está evolucionando hacia esquemas cada vez más integrados y basados en la corresponsabilidad de los contratistas con los resultados. En el caso mexicano, los servicios integrados han permitido que las empresas transnacionales desarrollen e implementen mejores prácticas en el desarrollo de sus proyectos, potenciando así la creación de valor y ampliando su ventaja respecto a empresas nacionales. A mayor nivel de integración y corresponsabilidad con los resultados, los operadores de E&P migran de contratar servicios particulares a contratar soluciones integrales a un menor número de empresas, las cuales deben contar con un portafolio ampliado de servicios.

Si bien en México en principio existe un número amplio de empresas nacionales de servicios a pozos, éstas tienen un portafolio muy limitado de líneas de servicio. De hecho, mientras la perforación y terminación de pozos requiere de 20 líneas de servicios críticas, las empresas nacionales en promedio sólo cuentan con una oferta de dos a tres líneas de servicios.

Por otra parte, los cuestionamientos críticos en materia de yacimientos toman importancia ante los resultados del estudio publicado en septiembre 2013 por el Independent Project Analysis (“IPA”) que indica que “mientras la mayoría de los proyectos generan ganancias, éstas tienen más que ver con el crecimiento de precios de la década pasada que con la excelencia en la planeación y ejecución de proyectos”. De hecho “el proyecto promedio de E&P genera menos del 70% del valor presente neto que prometió cuando se autorizó el proyecto”.

Una potencial reducción de precios ante un crecimiento tan fuerte en la oferta de petróleo en años recientes, hace más que necesario evolucionar los análisis determinísticos de evaluación de proyectos de E&P hacia un modelo probabilístico y de opciones reales.

Finalmente, en materia de desarrollo de campos la tendencia actual es que las evaluaciones técnicas y económicas converjan en modelos altamente sofisticados que permitan optimizar el plan de explotación para maximizar el VPN del proyecto. Estos modelos de optimización permiten definir no sólo el número de pozos a desarrollar, sino incluso la conveniencia o no de reducir el espaciamiento de pozos, entre otros factores.

En síntesis, como se señaló al inicio del presente artículo, durante esta fase de implantación de la Reforma Energética será crítico que la promoción de México como destino de inversión en E&P genere la información necesaria para que los potenciales inversionistas puedan dimensionar ¿qué tan rentable y robusto podría llegar a ser el mercado petrolero mexicano?

 

(1) Fuente: Estudio de mercado de empresas que participan en el sector energético mexicano en E&P:Servicios a pozos en áreas terrestres y marinas, Ainda Consultores / CBM, Agosto 2014.