Ronda petrolera mexicana: un modelo cada vez más competitivo

Ronda petrolera mexicana, un modelo cada vez más competitivo

Por José Pablo Rinkenbach

El Gobierno Federal ha sido muy profesional y ha mostrado apertura para adaptar los términos y condiciones para ser competitivos a escala internacional

En estos seis meses iniciales que ha durado la primera ronda petrolera mexicana, hemos sido testigos de un proceso de mejora continuo en las condiciones contractuales, fiscales y de licitación para tener una ronda más competitiva y apegada a las mejores prácticas internacionales.

La Ronda Uno inició formalmente el 11 de diciembre de 2014, cuando el Gobierno Federal presentó las bases de licitación y los términos contractuales y fiscales iniciales para la exploración de 14 bloques en aguas someras del Golfo de México. Tan sólo cuatro días después de dicho anuncio, expertos internacionales publicaron un estudio con 38 áreas de oportunidad de mejora. Los aspectos más relevantes de dicho estudio fueron los siguientes:

  • Esquema fiscal no competitivo vis a vis las referencias internacionales
  • Áreas contractuales pequeñas y con altos requerimientos mínimos de trabajo
  • Esquema económico que incentiva “goldplating”
  • Falta de cláusulas de estabilidad
  • Ventanas de tiempo cortas para el desarrollo de las actividades
  • Demasiados costos no recuperables
  • Falta de estructura económica para inversión en infraestructura de comercialización
  • Existencia de diversas decisiones discrecionales por parte de las autoridades
  • Altos requerimientos de administración y reportes por el esquema de un modelo de producción compartida con costoil desagregado
  • Existencia de penalidades y terminaciones tempranas por incumplimiento de elementos no fundamentales del contrato.

En concordancia con las observaciones de dichos especialistas internacionales, posiblemente el aspecto más cuestionado en su momento por la comunidad internacional acerca del contrato de producción compartida para la exploración de aguas someras fue que:
El modelo económico no era competitivo, dadas (i) las tasas de retorno esperadas derivadas de menores probabilidades de éxito exploratorios significativos en áreas petroleras maduras y la (ii) falta de una estructura económica para la infraestructura de comercialización y tamaño reducido de las áreas de exploración. Las referencias internacionales manejan tamaños 5 veces superiores.

Si bien, en su momento, los hallazgos y conclusiones de dicho estudio cuestionaron la competitividad y el atractivo del esquema propuesto, el Gobierno Mexicano hizo un ejercicio serio y profesional que conllevó a que en marzo y junio de 2015 se adecuaran las bases de licitación y los términos contractuales y fiscales para mejorar la competitividad de la ronda. No obstante que los términos siempre son mejorables, hoy podemos decir que los términos y condiciones establecidos por el Gobierno Mexicano para la primera convocatoria de la Ronda 1 son mucho más competitivos. Amanera de ejemplo se pueden mencionar las siguientes modificaciones de mejora:

  • Tasa interna de retorno pasó de un rango inicial de 15-30% en diciembre 11 de 2014, a 20-35% en marzo 25 de 2015 y finalmente a 25-40% en la versión del 9 de junio de 2015.
  • Periodo de producción pasó de 25 años con un máximo de dos renovaciones de 5 años cada una a 30 años con un máximo de dos renovaciones de 5 años cada una.
  • Fase de exploración pasó de un plazo máximo de cinco años a seis años.
  • Se incorporó una estructura económica para la infraestructura de comercialización con base en el concepto de tarifa que puede ser recuperable.
  • Se incrementó el porcentaje de overhead a ser reconocido.
  • Redefinición del concepto y reducción de compromisos mínimos de trabajo.
  • Redefinición del punto de medición.

Es probable que ante un entorno internacional más competido en el futuro, aún sea existan áreas de mejora en los términos y condiciones de los contratos de producción compartida. Por ejemplo algunas de las áreas a continuar analizando, entre otras, son:

  • Eliminación de incentivos al goldplating por parte de los contratistas.
  • Incorporación de cláusulas de estabilidad.
  • Consideración de esquemas progresivos de fiscalización con base en niveles de producción extraordinarios.
  • Minimización de procesos que impliquen decisiones discrecionales de las autoridades, como por ejemplo en la autorización de ampliación de la duración del contrato.

En el corto plazo se espera que a nivel internacional se incrementen los procesos de rondas petroleras en países con yacimientos que compiten con los mexicanos. Como ejemplo, se puede mencionar que durante junio de 2015 Brasil anunció que en octubre próximo licitará 266 bloques (182 terrestres y 84 costa afuera) bajo la figura de concesiones en el área terrestre del Amazonas, Parnaiba, Reconcavo y Potiguar y en el área costa afuera de Espíritu Santo, Campos, entre otros. Cabe destacar que esta ronda brasileña es la primera desde la última que celebró en 2013 y que se prevé que utilizará la figura de concesiones.

Lo anterior marca un giro en la estrategia contractual y fiscal energética de Brasil, ya que en años recientes se había optado por el modelo de contratos de producción compartida. Los esquemas de concesiones tienden a ser menos complejos y facilitan la atracción de inversiones privadas y la actividad de exploración. Es muy probable que Brasil haya optado por este esquema contractual y fiscal en aras de tener un proceso licitatorio exitoso que lo vuelva a posicionar como un destino importante de inversiones petroleras.

Ciertamente, este anuncio impactará las licitaciones mexicanas de campos terrestres, las cuales en lo que se refiere a campos convencionales serán bajo la figura de licencias. Es de preverse que los términos económicos de las licencias y el tamaño de los bloques terrestres en México tengan que ser modificado para reflejar las nuevas condiciones del entorno internacional.

Si bien en el país existe una tendencia a cuestionar y criticar cualquier decisión o acción del Gobierno, se debe reconocer que en el proceso seguido a la fecha en materia de la ronda petrolera, el Gobierno Federal ha sido muy profesional y ha mostrado apertura para adaptar los términos y condiciones para ser competitivos a escala internacional. Lo anterior, nos hace prever que las autoridades continuarán siendo receptivo a las condiciones del entorno internacional y sabrá cómo y qué aspectos modificar la ronda petrolera terrestre para hacerla más competitiva en un entorno internacional como el que se visualiza.